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Premio Anual “Prof. Emérito Dr. Bernardo E. Manzino

Premio Anual “Prof. Emérito Dr. Bernardo E. Manzino

Posted by iaaousuario in Novedades 28 Mar 2015

El jurado de la Sociedad Médica de La Plata, decidió por unanimidad otorgar el martes 6 de diciembre el Premio Anual “Prof. Emérito Dr. Bernardo E. Manzino” al Dr. Marcelo Cerezo por su trabajo científico “Aneurismas toracoabdominales de aorta, tratamiento mínimamente invasivo (Análisis de factibilidad y morbimortalidad. Presentación de hipótesis de diseño de dispositivo endovascular standard. Experiencia en un Centro de Referencia en la ciudad de La Plata)” del cual es autor junto al Méd. Exequiel Reynoso.

 

Como se recordará, en el Hospital por primera vez en Argentina se trató por vía endovascular un aneurisma de aorta que involucraba las arterias viscerales y hasta el momento, son casi una decena los casos resueltos por esta vía, poniendo al Español como una de las instituciones líderes en Latinoamérica en este tipo de procedimientos.

por primera vez en Argentina se trató por vía endovascular un aneurisma de aorta que involucraba las arterias viscerales

Desde hace 15 años y a partir del desarrollo de las endoprótesis aórticas, el tratamiento de los aneurismas de aorta comenzó a hacerse con técnicas mínimimamente invasivas lo que significó innumerables e invalorables beneficios para el paciente. El cirujano endovascular Marcelo Cerezo explica que ya no es necesario abrir el abdomen sino que se ingresa con pequeñas incisiones en las ingles y el paciente se va a la casa a los tres días caminando. “Este tratamiento está a la altura de la cirugía tradicional con la diferencia que la calidad de vida es totalmente diferente. Y en una persona de 70 años es vital tener calidad de vida”, puntualiza.

Detalla que como la aorta va desde el corazón hasta la pelvis, la patología se puede presentar en distintas localizaciones o en todo su recorrido. “En el 80 por ciento de los casos se ubica por arriba de las arterias de los riñones, lo que es muy bueno ya que es la parte más apta para ser abordada”. Sin embargo, otro dos por ciento de los aneurismas aórticos involucran no sólo la parte que está por debajo de las arterias renales, sino también la zona de las arterias renales que brindan circulación a los riñones, la zona de la arteria mesentérica superior que hacen lo propio con el intestino y la zona del tronco celíaco cuyas arterias van al hígado, al estómago y al bazo y en las zonas superiores también. “Esos aneurismas son los que más difícil resolución proponen porque para resolverlos por vía quirúrgica hay que hacer una incisión que abarca todo el tórax y el abdomen así como el diafragma; el paciente debe estar en circulación extracorpórea; detener el corazón; reemplazarle toda la aorta completa con un tubo plástico y luego reimplantarle todas esas arterias viscerales que son vitales. Y esa operación tiene una mortalidad altísima, yo diría inaceptable y con complicaciones como una paraplejía, parálisis de los miembros inferiores, que es muy frecuente”, detalla Cerezo.

 

El principal problema para desarrollar dispositivos endovasculares específicos para esta zona se daba porque las ramificaciones vasculares están ubicadas en tan sólo tres centímetros y su disposición es diferente en cada uno de las personas. “Desde hace poco más de un año comenzaron a fabricarse para su implante por expertos, endoprótesis con ramificaciones que pueden canularse por vía endovascular y transformar una cirugía de alta mortalidad y morbilidad, en una cirugía que, aunque complicada, es de muy baja mortalidad y mínimamente invasiva y sin abrir el tórax, el abdomen y sin cortar el diafragma”.

“La cirugía abierta son 10 o 12 horas con cambios de los equipos quirúrgicos, versus 3 o 4 horas que dura el procedimiento endovascular

 

Otra ventaja son los tiempos. “La cirugía abierta son 10 o 12 horas con cambios de los equipos quirúrgicos, versus 3 o 4 horas que dura el procedimiento endovascular; la cantidad de sangre a utilizar en infinitamente menor; no hay que parar el corazón y por lo tanto no hay que usar la bomba de circulación extracorpórea. Y por último se logra una recuperación muchísimo más rápida con una anestesia general común”, finaliza Cerezo.

El procedimiento paso a paso

 

1. Un estudio de la cátedra de Anatomía A de la Facultad de Ciencias Médicas de La Plata demostró que la zona de las arterias viscerales -unos tres centímetros- es diferente en todas las personas. Y por eso cada caso debe ser analizado en particular.
2. A partir de tomografías computadas se toman medidas, diámetros y patrones de distribución de cada una de las arterias y se arma un boceto.
3. Se envía a Australia en donde está la sede de la fábrica de endoprótesis. Se hace un prediseño que es devuelto a la Argentina, para aprobar o reformar.
4. Si todo está bien, se construye el dispositivo. Se le toman fotografías y se reenvía al médico y nuevamente se aprueba o se le hacen modificaciones. Estos pasos –que pueden llevar de tres a seis meses- terminan con el envasado, esterilización y envío final a destino.
5. El cirujano endovascular ingresa la prótesis por la ingle y posiciona las “manguitas” que van a cada una de las arterias. Cierra las arterias de las ingles e ingresa las otras prótesis por el brazo izquierdo. Se colocan cada una de las ramificaciones de todas las arterias que van a los riñones, luego la mesentérica (intestinos) y por último las del hígado y del bazo. De esta manera, queda todo el aneurisma excluido de la circulación.

Qué es un aneurisma de aorta

 

El cuerpo humano tiene entre 4 litros y medio y cinco de sangre y miles de arterias que “alimentan” cada uno de los tejidos y órganos. Pero esas arterias –de diferentes tamaños y caudales- son alimentadas a su vez por otra arteria –la aorta- por la que circulan aproximadamente dos litros de sangre por minuto.
Con el correr de los años y por causas evitables – tabaquismo, alteraciones de los metabolismos de las grasas, falta de ejercicio, entre otras- e inevitables –procesos degenerativos-, este aceitado “sistema de distribución” puede obstruirse o debilitarse. En el caso particular de la aorta, la patología degenerativa más común es una dilatación de la arteria denominada aneurisma, que se presenta en poco más del 10 por ciento de los hombres mayores de 70 años, y que si se rompe, en la mayoría de los casos es mortal. Por eso los especialistas destacan la importancia de la prevención porque es un patología indolora y que muchas veces es un “hallazgo” en un chequeo de rutina.

Marcelo Cerezo puntualiza que por esa razón, año a año se hacen jornadas gratuitas de detección. “Con una ecografía y una breve historia clínica vemos año a año que la incidencia en La Plata es alta y comparable a todas las ciudades importantes de Latinoamérica: más del 4,5% de los hombres mayores de 60 años y que tienen algún factor de riesgo –fumadores, enfermedad cardiovascular previa, diabéticos o con trastornos en el metabolismo de las grasas. Pero si tomamos el grupo que va más allá de los 70 años, la incidencia llega casi al 11 por ciento. Y lo peor es que no lo saben porque es asintomático”.
Por eso el especialista remarca que si alguien sabe que tiene un aneurisma de aorta o tiene algún familiar directo con esta patología, es imprescindible consultar al médico de cabecera que le aconsejará sobre la mejor estrategia a seguir.