Tratamiento Endovascular de los Aneurismas de Aorta Abdominal

  El propósito de este programa es evaluar nuestra experiencia en tratamientos endovasculares de AAA. La incidencia de esta patología está creciendo desde 1965. Algunas de las causas pueden ser: el incremento del promedio de edad de la población (considerando que esta patología se ve con una frecuencia creciente después de los 65 años, y el gran desarrollo de los métodos auxiliares de diagnóstico (tomografías, resonancias magnéticas, ecografías, ecodoppler), que, solicitados muchas veces para investigar otras enfermedades, permiten, como un “hallazgo casual” detectar esta enfermedad. Hasta hace unos años, la cirugía abierta ha sido el mejor método para tratar esta patología, a pesar de incluir accesos con incisiones longitudinales de todo el abdomen, desde el extremo inferior del esternón hasta el pubis, y a pesar también, de tener que padecer un período de recuperación mucho mayor, con menor calidad de vida y mayores complicaciones iniciales.
  Cuando un AAA alcanza los 5 cm de diámetro, es usual considerar tratarlo para prevenir su ruptura. Debajo de esa medida, la probabilidad de ruptura del aneurisma abdominal es menor que la opción de observar su desarrollo controlando los factores de riesgo (tabaquismo, vida sedentaria, diabetes, desórdenes del metabolismo de las grasas, etc.). El objetivo de los tratamientos en AAA es evitar su ruptura. Una vez producida ésta, las chances de sobrevivir se limitan al 10-20%. De hecho, muchos pacientes no llegan siquiera a la atención hospitalaria, debido a lo masivo de la fuga de sangre del sistema circulatorio. Estas muertes pueden ser prevenidas si los aneurismas son detectados y tratados antes de que se compliquen con ruptura.
  Desde que el tratamiento endovascular (mínimamente invasivo) de los AAA fuera descrito en 1991 por Parodi y colaboradores, de Argentina, hemos tenido a nuestra disposición una nueva alternativa terapéutica, que, con el correr de los años ha ido evolucionando de manera significativa y perfeccionándose hasta llegar a los dispositivos endovasculares actuales, muy seguros y confiables.  Algunos factores de tipo anatómico de la aorta y de las arterias ilíacas pueden limitar la posibilidad de resolver esta enfermedad por vía mínimamente invasiva, por tal motivo, se impone un estudio previo muy preciso, con una tomografía helicoidal de la aorta abdominal que nos permitirá evaluar la real posibilidad del paciente de poder recibir un implante de este tipo.
  A la fecha, Agosto de 2010, se han realizado en el Instituto Argentino de la Aorta, 650 implantes de dispositivos para tratamiento endovascular (mínimamente invasivo) en AAA, sumados a unos 600 casos mas, en distintos puntos del país y de latinoamérica, en que miembros del Instituto Argentino de la Aorta han colaborado asistiendo y entrenando a colegas médicos intervencionistas para su capacitación en esta novedosa técnica.
De los casos realizados en nuestro Centro, 590 han sido dispositivos bifurcados (en forma de pantalón, con una pierna para cada arteria ilíaca), 56 han sido aortomonoilíacos, derivando la circulación hacia un miembro y luego recirculando éste por un bypass de una ingle a la otra, y 4 casos fueron realizados con dispositivos tubulares aorto-aórticos. La media de seguimiento clínico de estos pacientes ha sido de 46 meses, con una pérdida de seguimientos muy baja en los primeros 5 años y luego, por diversos motivos, incrementada sensiblemente. El promedio de edad de los pacientes tratados ha sido de 71 años, y el diámetro promedio de los aneurismas a los que se les implantó una endoprótesis ha sido de 62 mm.  En 36 ocasiones se utilizó este procedimiento para tratar Aneurismas de Aorta Abdominal rotos, todo un capítulo aparte de este avance tecnológico, ya que la tasa de éxito y sobrevida de los pacientes es muchísimo mayor que la de los pacientes sometidos a cirugía abierta abdominal.
  Como se podrá inferir de este informe, luego de tantos años de experiencia y tantos casos realizados, se han ido utilizando diversos dispositivos endovasculares aórticos, así hemos realizado implantes con dispositivos ya discontinuados como el Vanguard (Boston Scientific), el Corvita (Schneider), y con los actuales SETA (Latecba), STENT (Braile), Excluder (Gore), Talent (Medtronic) y Zenith (COOK), éste último, con el cual hemos hecho nuestra mayor y mejor experiencia.
En referencia a la técnica anestésica utilizada, en 578 casos fue utilizada la anestesia peridural con sedación, en 53 casos la anestesia general y en 19 ocasiones se utilizó anestesia local en la ingle con sedacion asociada, debido al alto riesgo del paciente y su mal estado general (aneurismas rotos).
Sin duda, el procedimiento endovascular (mínimamente invasivo) para el tratamiento de los AAA es un procedimiento electivo hoy por hoy, con menor morbi-mortalidad para el paciente, mas rápida recuperación de su calidad de vida, tan importante en el grupo de pacientes de alta edad que se maneja, pudiendo considerárselo como un procedimiento factible de realizar en la gran mayoría de los casos y como un método seguro en la prevención de la ruptura del aneurisma.

Aneurisma de Aorta Abdominal tratado con dispositivo Aortomonoilíaco y bypass fémoro-femoral cruzado, solo con una incisión en cada ingle del paciente y anestesia peridural. (disp. Talent)


AAA en un paciente con un filtro de vena cava, tratado por vía endovascular con dispositivo Endologix

AAA tratado con un dispositivo Zenith (COOK)

A.A.A. treated with a tubular Corvita Aortic Device

 

AAA tratado con un dispositivo tubular Corvita

 

 
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